MANIFIESTO

COLORES- Nana Mouskouri

LEVANTATE Y CANTA

lunes, 2 de marzo de 2009

Media vuela, vuelta entera, sarandeo y zapateo












Hamlet Lima Quintana y Armando Tejada Gómez
los últimos juglares...

Conciencia
La conciencia individual llega a la paz en calma.

La conciencia colectiva, cuando toma conciencia,

produce incontrolables terremotos de pájaros.
Soñar
Ser un claro destino con un sueño profundo y

soñar, como el ángel, otra paz y otro mundo.

Y después, cuando vuelvas mientras la vida

pasa sentirás que es el cielo quien habita tu casa.

Hay días en que uno se despierta

y cree estar cabeza abajo,

desubicado por las cosas que pasan.

No hay que deprimirse.

Hay que aprovechar la circunstancia

para dar un paseo iluminado caminando por el cielo.


Cielo del amor
No puedo andar con la tristeza armonizada

en una flor porque la vida no me pesa

ni el amor.

No puedo andar con el olvido en las espaldas

bajo el sol porque tu sangre

va conmigo y en los hijos renació.

Si quiero regresar sé donde puedo ir,

si canto una canción voy adelante,

si quiero recordar soy una historia,


la completa libertad de la memoria.

Por eso al fin voy a tu lado

con la ternura y el dolor


y entre la sangre que he llorado

traigo el cielo del amor.
Y a veces bajo el sol me pongo a recordar

que tengo el corazón con algo ausente,

los rostros que perdí sangran la historia

y transitan en la luz de mi memoria.
Como la urgente mariposa inunda el aire

de color vengo a bailar sobre una rosa

y a vivir junto a vos.
No veo el cielo madre,

solo un pañuelo blanco,

No sé si aquella noche yo te estaba pensando

o si un perfil de sombras me acunaba en sus brazos

pero entre en otra historia con el cielo cambiado

No quiero que me llores mírame en tu costado

mi sangre esta en la sangre de un pueblo


castigado mi voz esta en las voces de los iluminados

que caminan contigo por la ronda de mayo.
No quiero que me llores ahora que te hablo mi corazón

te crece cuando extiendes las manos y acaricias

as cosas que siempre hemos amado:

la libertad y el alma en todos los hermanos

No sé si aquella noche yo amanecí llorando

o si alguna paloma se me murió de espanto

solo sé que la vida que me esperaba

tanto es el cielo que crece por tu pañuelo blanco.
Por eso al fin voy a tu lado con la ternura y

el dolor y entre la sangre que he llorado

traigo el cielo del amor.


Teoría de los buenos deseos


Que no te falte tiempo para comer con los amigos

partir el pan, reconocerse en las miradas.
Deseo que la noche se te transforme en música

y la mesa en un largo sonido de campanas.
Que nada te desvíe, que nada te disturbe

que siempre tengas algo de hoy para mañana
y que lo sepas dar para regar las plantas

para cortar la leña, para encender el fuego,

para ganar la lucha, para que tengas paz.

que es la grave tarea que me he impuesto

esta noche hermano mío.
La breve palabra
(Prólogo a "La breve palabra", del libro "El oficio común")
A veces el silencio es la palabra justa,

la que enciende las luces,

la que mejor se escucha,

la que place o se sufre cargada de milenios,

la que otorga hermosura, la flor del pensamiento.
En ese momento de la clara armonía,

de la mejor tristeza, de la entera alegría.

Es el gran fundamento que ronda a

la grandeza: tu palabra y la mía habitan el silencio.
Por eso la palabra debe ser pronunciada

como una ceremonia con aire de campanas,

una fiesta del alma, farol del pensamiento,

porque fue generada por el mejor silencio.


Hay que llegar a la cima...


Hay que llegar a la cima,

arribar a la luz, darle un sentido

a cada paso, glorificar la sencillez

de cada cosa, anunciar cada día con un himno.
Hay que subir dejando atrás el horror y

los fracasos arrastrarse y horadar la piel

para ascender y cuando por fin lleguemos

a la cumbre entonces, darnos vuelta
y estirar las manos hacia abajo
para ayudar a los que quedaron rezagados...


Algo de eternidad...
Algo de la humedad de las raíces,

algo de eternidad y algo de sangre

y aquel olor, aquel olor a fruta

que tenían las manos de mi madre.

Algo del corazón de la ternura,


algo del buen amor y algo del hambre

y aquel color aquel color a hierba

que habitaba los ojos de mi padre.

Y algo que me creció desde este suelo,

algo que queda azul en mi destino,

me envuelve, amigo mío, como el cielo,

cuando compartes en mi mesa el vino.

Algo de la pasión para la vida,

algo como la flor y la semilla y aquella paz,

aquella paz profunda, sencilla,

fecunda, desde el vino al amor


Hay hombres...


Hay hombres que caminan por las calles


con un sol en la frente,


un diamante de luz, con hambre de otra vida,

con aire de combate,


hay hombres que se sientan a la mesa y

reparten su pan con gusto solidario.
Hay hombres que despiertan y

sonríen mientras dicen:

hoy es el día.

Dan la mano como un acto de fiesta


saludan como cantando un himno.
Hay hombres que de noche tienen sueños

justos, destierran ángeles corruptos

al despertar, para salvar la tribu

van presurosos a sus puestos de lucha.

Esos que son así, como usted,

son los hombres libres.


Silencio


El silencio siempre está
embarazado de futuro inmediato.
El problema es no saber si es grito o es canción
..

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